Soy desarrollador full-stack e ingeniero de IA, y llevo ocho años dedicándome a esto. Dirijo el software de inspección de vehículos de una empresa, escrito en C++ y funcionando en talleres y estaciones de varios países. Me muevo entre tres mundos que no suelen ir juntos: el software industrial, la ciberseguridad y la web moderna.
Me gusta llevar un producto de principio a fin, desde la primera idea hasta verlo funcionando en producción. Ahí es donde encaja la IA que construyo: RAG, agentes y modelos de lenguaje puestos a resolver problemas concretos del día a día de una empresa.
En lo personal, soy creativo y autodidacta: disfruto descubriendo cómo funcionan las cosas y no paro hasta entenderlas. La inteligencia artificial es lo que más me engancha ahora mismo, aprendo algo nuevo casi cada día y lo llevo a la práctica. Desde siempre me han apasionado los videojuegos, y de ahí sale el propósito que hay detrás de casi todo lo que hago: convertir la vida en un videojuego, conseguir que hasta lo más rutinario resulte divertido y motivante. Esta web es un primer ejemplo.